La conducta de los niñ@s y sus problemas

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El cuidado y la educación de los niñ@s, su conducta, sus problemas y el desarrollo de su personalidad son asuntos de gran importancia en la vida familiar.

Cambiar el comportamiento problemático de los niños y niñas es un reto importante para los adultos.


1. EXPLICACIONES INADECUADAS PARA LAS CONDUCTAS DE LOS NIÑ@S

1.1. El recurso del destino y la herencia
Expresiones del tipo “ha nacido torcido, “le sale de dentro”, “cuando le da, le da, ha salido a su padre”, etc... fomentan entre padres y adultos actitudes fatalistas de desconcierto y desánimo y no favorecen la necesidad de cambiar la conducta en el niñ@.

1.2. Las etiquetas
“Apátic@, “mal@”, “está mal de la cabeza”, “egoista”, “hiperactiv@”, etc... son etiquetas tan vagas e imprecisas que no nos permiten comprender lo que se quiere decir ni saber lo que ha ocurrido realmente y dificultan el acuerdo.


Los problemas de conducta de los niñ@s no son una cuestión únicamente de ellos, de su forma de ser, sino que implica a los padres y madres en las relaciones que se establecen con ellos.


Para explicar y cambiar adecuadamente la conducta de los niñ@s

Debemos aprender a describir cada conducta con claridad y exactitud, decir exactamente lo que pasó para conocer a qué nos estamos refiriendo. Por ejemplo:

EVITAREMOS LAS ETIQUETAS DESCRIBIREMOS LA CONDUCTA
“Es agresivo” Empuja a su amigo cuando éste le invita a jugar con él.
“Es introvertido” En clase no suele hablar con otros niñ@s.

 

 

 

 


2. LA CONDUCTA DE LOS NIÑ@S SE APRENDE

El niñ@, desde el nacimiento, comienza a aprender todas las habilidades que le son necesarias para vivir.

El padre y la madre, los herman@s, los familiares, los amig@s, el profesorado, las personas extrañas, la calle, los medios de comunicación, etc..., influyen en ese aprendizaje.

También se producen aprendizajes erróneos de las conductas que no son deseables, como las rabietas,  las peleas, la desobediencia, los problemas con las comidas, los miedos, la falta de atención, la ansiedad, la timidez. La mayoría de lo que un niñ@ hace, siente y piensa son CONDUCTAS APRENDIDAS.


¿CÓMO SE APRENDEN LAS CONDUCTAS?
A través de un proceso de asociación en el que intervienen:

Lo que ocurre antes de la conducta y lo que ocurre después de la conducta.

Tendemos a realizar aquello que resulta agradable y gratificante y se tiende a apartarse de aquello que produce malestar. Si un niñ@ pega a otro niñ@ y recibe una felicitación de un compañer@, experimentará una emoción agradable. Esta relación hace que el niñ@ aprenda a pegar para recibir la aprobación de los demás. El proceso de aprendizaje del comportamiento es mucho más complejo, pero con este ejemplo se quiere resaltar cómo  la conducta está en función de las consecuencias que obtiene el niñ@.

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE:
toda conducta depende de unas consecuencias y de unos antecedentes y tiende a repetirse cuando recibe un premio.

ANTECEDENTES CONDUCTA COSECUENCIA
¡Corre, date prisa que si no vas a llegar tarde! ¡Mama, no encuentro mi ropa! ¡Venga!, como yo no te vista...
¡Siempre tengo que vestirte! ¡Esto no puede ser!

 

3. EL REFUERZO SOCIAL

La conducta infantil se aprende y puede cambiarse si les entrenamos para ello, administrando reforzadores sociales ( sonrisa, elogio, motivación, etc.....)  y convirtiéndonos en modelos a imitar.

Si queremos influir en el desarrollo de nuestros hij@s y hacerles felices, debemos ser buenos dispensadores de refuerzo social y éste es más eficaz cuando se administra inmediatamente.

Cuando una conducta está ya aprendida, el refuerzo es más eficaz si se da sólo de vez en cuando.

Para que un niñ@ aprenda a comportarse de manera adecuada, le reforzaremos la conducta adecuada pero no la contraria.

4. EL APRENDIZAJE POR IMITACIÓN

Los niñ@s aprenden lo que observan a su padre y a su madre, al profesorado, a sus amig@s, etc... Así pues, debemos convertirnos en modelos adecuados para ellos.

Aprenden, hacer sentir y pensar aquello que ven y oyen, más bien que aquello que le ordenamos que haga.

Las emociones también se aprenden. La tristeza, la depresión, la timidez y otras muchas conductas emocionales complejas también se aprenden. En este aprendizaje influyen los antecedentes y las consecuencias que administramos a los niñ@s.

ANTECEDENTES CONDUCTA COSECUENCIA
Padre: Y cuando estaba todo oscuro, llegó la bruja por detrás.
Niño: ¡Que miedo me da!
Niño: Mamá, yo no voy solo al baño, me da mucho miedo Madre: No te preocupes hijo, yo te acompaño. Cuando era pequeña, también me daba miedo

 

5. NORMAS GENERALES PARA ENSEÑAR O MODIFICAR CONDUCTAS

  1. Proponernos un objetivo concreto a conseguir por el niñ@ y definirlo claramente. Ejemplo: “Quiero que llegues a casa a las 9 de la noche”.

  2. Ayudar al niñ@ a realizar la conducta elegida presentándole una señal física o verbal en el momento exacto en que debe realizar la conducta adecuada, no después de realizarla incorrectamente.

  3. Que la recompensa a utilizar sea del gusto del niñ@, suficiente, se dé después de la conducta deseada y pueda ser controlada por los padres. Ejemplo: Ver un programa de T.V. que al niñ@ le gusta después de hacer los deberes.

  4. Emplear en el aprendizaje inicial de la conducta deseada recompensas materiales y actividades que gustan al niñ@. Aplicar la recompensa “inmediatamente después  de darse la conducta deseada y explicar el motivo del premio. Después ir cambiando las recompensas materiales por alabanzas y halagos. Después ir demorando e intercalando las mismas. Finalmente, la conducta se hará por la satisfacción que conlleva el realizarla.

  5. Reforzar todas las conductas que se aproximan a la deseada. Ejemplo: Reforzar el hacer mejor la letra aunque todavía tenga deficiente caligrafia. Reforzar el que se pelee menos con otros.

  6. Crear un clima de tranquilidad y respeto entre padre y madre e hij@ dónde los diálogos sean frecuentes. Juzgar los hechos, no a las personas, y admitir las faltas por ambas partes.

  7. Reforzar siempre las conductas positivas del niño para aumentar la seguridad y autoestima. Valorar además los intentos que el niño hace por conseguir la conducta adecuada.

  8. Exponer de forma positiva los contratos y acuerdos que hacemos con los hij@s, especificando la conducta a realizar y la recompensa que conseguirá si la efectúa.



PARA SABER MÁS

PEINE, H. A. y HOWARTH, R. (2007) Padres e hijos. Cómo resolver los problemas cotidianos de conducta. Madrid. Ed. Siglo XXI.

NITSCH, C. y VON SCHELLING, C. (2000) Límites a los niños. Barcelona. Ed. Médici.

CD Tutoría y educación en valores en Educación Infantil y Primaria. Editado por APOCLAM. www.apoclam.org

Problemas de conducta infantil. www.psicodiagnosis.es

Problemas de conducta, una realidad infantil. www.facemama.com

Escuela para padres. Recursos educativos del Ministerio de Educación.
Observar... ¿para qué?
Cómo mejorar la conducta de los hijos
Modificación de conducta: Aplicaciones al ámbito de la familia


La conducta de los niñ@s y sus problemas    Última actualización: 18-01-2012

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