Premios y Castigos

premios-castigosEn la tarea de Educar, es necesario enseñar “conductas”, pues se entiende que la conducta humana es fruto del aprendizaje y de la interacción con el entorno.

Por tanto, el seno de la familia va a ser, desde la más temprana infancia, uno de los principales referentes a la hora de “moldear” al niño o niña, que a su vez necesitará de referentes claros que le vayan guiando y dando forma, como si de la más bella escultura se tratase.

Es por ello que será necesario tanto enseñar aquellas conductas deseables, que permitan una correcta adaptación al medio que nos rodea, como intentar eliminar aquellas otras que son inadecuadas, desadaptativas o indeseadas.

Lo que comúnmente conocemos como “premios” y “castigos”, constituye la base de nuestro aprendizaje, pues al fin y al cabo éstos vienen a ser las consecuencias de nuestros actos, que refuerzan o debilitan (respectivamente) nuestros comportamientos futuros.

El Castigo
Empecemos por el “castigo”. Se entiende como una consecuencia ante una conducta no deseada, que supuestamente reduce dicha conducta o comportamiento.

¿Qué tipos de castigo pueden utilizarse?
  • Castigo Positivo: consiste en dar algo malo. Un ejemplo claro sería una bofetada.
  • Castigo Negativo: consiste en quitar algo bueno. Por ejemplo, castigar sin postre, sin una excursión...

Aunque el castigo sea una estrategia comúnmente utilizada, es importante conocer el alcance de su eficacia y ciertas características para ser aplicado que habría que tener muy presentes:
  • Es necesario especificar las conductas que se castigan y las consecuencias, de acuerdo con las normas que hay establecidas.

  • Los castigos deben ser proporcionales a la falta cometida por el niño o niña y adecuados a la edad y grado de madurez. No deben ser desmesurados.

  • Ha de ser impartido inmediatamente, para que sea contingente a la conducta indeseada.

  • Los castigos han de ser reparadores, es decir, que consistan en rehacer o reparar el daño. Será más eficaz para futuras ocasiones que el niño o niña que ha pisado el sofá lo limpie, que el que reciba una bofetada o se quede sin televisión.

  • Acompañar al castigo de acciones comunicativas y de contacto que promuevan la reflexión.

  • Es recomendable perdonar total o parcialmente una sanción en ocasiones puntuales y por causas como remordimiento, etc. Para ello debe mostrarse consenso entre los dos miembros de la pareja.

  • El castigo no debe ser humillante. En ese caso, puede acarrear otras consecuencias más negativas (sentimiento de inferioridad, incapacidad, bloqueo, rechazo hacia el que castiga, etc.).

  • Es necesario evaluar las causas y equilibrar el castigo, pues los castigos absolutos e indefinidos pierden su efecto.

  • Es recomendable alternarlo con otras técnicas, pues aplicar castigos de manera continuada y aislada no es aconsejable.

  • Puede provocar sentimientos negativos entre castigado y educador.

  • El castigo negativo que se basa en retirar el afecto (“pues por haber hecho eso ya no te quiero”), es nocivo, pues el niño o niña debe sentirse amado independientemente de su conducta.

  • El castigo favorece el engaño y la mentira.

  • Difícilmente logrará erradicar de forma duradera una conducta pues rara vez producirá cambios permanentes.
El Premio
Teniendo en cuenta todos estos aspectos, parece más recomendable intentar evitar el castigo y utilizar previamente otras técnicas más eficaces centradas en aumentar las conductas deseadas, como es el Refuerzo o “premio”.

¿Qué tipos de “premios” pueden utilizarse?
  • Refuerzo Positivo: consiste en dar algo bueno. Por ejemplo, alabar una conducta bien hecha.
  • Refuerzo Negativo: consiste en quitar algo malo. Un ejemplo sería retirar un castigo.

Los refuerzos o premios pueden ser materiales (juguetes, dinero, salidas, etc.) o sociales (gestos de aprobación, sonrisas, halagos, etc.)

Es necesario aplicar los refuerzos de manera eficaz para obtener el efecto deseado, que en este caso sería el aprendizaje y aumento, tanto en frecuencia como en intensidad, de una conducta deseada. Para ello es necesario:
  • Conocer los reforzadores y los momentos en que los mismos son eficaces, pues puede variar de un niño a otro y de un momento determinado a otro.

  • El refuerzo, sobre todo cuando se está enseñando una determinada conducta, es más eficaz si se aplica inmediatamente a la misma.

  • En etapas posteriores, cuando la conducta está aprendida, es necesario ir demorando el refuerzo, pues hay que ajustar la percepción del niño o niña a la vida real (ya que un premio como puede ser un sueldo o la adquisición de una vivienda propia puede demorarse meses, incluso años).

  • Es necesario combinar varios reforzadores e ir cambiándolos, de lo contrario perderán su eficacia.

  • Al contrario que en el castigo, no es necesario especificar previamente el premio, en este caso las sorpresas suelen ser muy eficaces.

  • es conveniente acompañar al premio de comunicación y diálogo, para especificar que es el resultado de la conducta deseada y de lo orgullosos que estamos de su comportamiento.

  • El premio debe ser posterior a la conducta, no previo a la misma.

  • Es eficaz reforzar o premiar la aproximación a una conducta deseada, pues no siempre se va a conseguir de primeras la conducta en su totalidad, tal y como deseamos que se adquiera.

  • El refuerzo será más eficaz si coordinamos las actuaciones entre los adultos (por ejemplo con el resto de los hermanos, con los abuelos, con los profesores, etc.).

  • Es importante enseñarle al niño la finalidad del premio desde la óptica de los valores. Es decir, transmitirle que lo importante no es lo material sino la satisfacción de sentirse capaz, de superar retos y de formarse como persona, siempre adecuando esta enseñanza a la edad y madurez del niñ@.

premios-castigos02En el día a día, los castigos y los premios se aplican con frecuencia, pero parece importante reflexionar sobre cómo hacerlo, analizando las conductas que queremos conseguir y teniendo en cuenta el deseo de formar a personas capaces, autónomas, seguras y felices, en el sentido más amplio de la palabra pues, parafraseando a Miguel Rojas:

“La Educación es el vestido de gala para asistir a la fiesta de la vida”.


PARA SABER MÁS

FRESNILLO POZA, V., FRESNILLO LOBO, R. y FRESNILLO POZA, M. L. (2000): Escuela de Padres. Madrid. Edita Ayuntamiento de Madrid (Área de Servicios Sociales).

Portal educativo. Premios y castigos. www.educabien.es 

Límites, premios y castigos. redesformacion.jccm.es 

Premios y castigos en la educación de los niñ@s. Material en CD Rom. Descarga disponible en: www.apoclam.net

Tutoría la Educación primaria. Proyecto colaborativo Apoclam. www.apoclam.org

 

Premios y Castigos    Última actualización: 07-03-2011

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